Categoría: Psicoterapia

Cómo funciona la psicoterapia

La psicoterapia es un proceso interpersonal en el que se mantiene un diálogo profundo entre el terapeuta y el consultante, centrado en temas que preocupan o sean de interés para este último. En este post explico cómo funciona la psicoterapia y describo el proceso habitual que sigue.

El objetivo de la terapia es que la persona realice algún tipo de cambio, pudiendo ser este cambio tener una mayor comprensión de una situación concreta o de uno mismo, aceptar alguna circunstancia, mejorar las relaciones interpersonales, cambiar su estado de ánimo, cambiar comportamientos, etc.

La psicoterapia es un proceso que sigue una serie de etapas:

Exploración – Comprensión – Cambio

Exploración

En una primera etapa el terapeuta y consultante exploran los aspectos relacionados con la dificultad o problema que puedan ser relevantes. Esta etapa supone en muchas ocasiones un alivio emocional gracias a la catarsis que implica. Poder explorar situaciones y partes de nosotros mismos que están cargadas emocionalmente, conectar con ellas y compartirlas con otra persona produce un alivio y una reducción de la tensión.

En esta primera etapa también se forja la relación entre el terapeuta y el consultante. Esta relación es fundamental, y muchas investigaciones sobre el proceso terapéutico señalan que es el elemento que realmente produce la ayuda y hace que una terapia sea eficaz. Esta relación es imprescindible para que la persona pueda explorar temas más difíciles y complicados: temas íntimos, vergonzosos, que generan culpa, inseguridad, etc.

Comprensión

En una segunda etapa, todas las piezas que se han ido juntando durante la exploración empiezan a formar un conjunto con sentido. Empezamos a encontrar repeticiones, patrones, conectar unas situaciones con otras que parecían desconectadas… Es un momento de juntar las piezas y montar el puzzle. Esto da a la persona una perspectiva nueva y diferente de la situación. Le ayuda a comprender cosas que antes no entendía o que permanecían fuera de su consciencia, tanto de sí misma como del mundo que le rodea, del momento presente o de circunstancias del pasado.

Cambio

En una tercera etapa, y teniendo ya una mejor visión de la situación, de sí misma o del problema, la persona puede plantearse qué cambios le gustaría y podría hacer que le permitan vivir la vida de mejor forma. No obstante, estos cambios a veces ocurren sin que la persona sea consciente y quizás empezaron a darse desde la etapa de exploración.

Estos son algunos cambios habituales que realizan las personas que han hecho psicoterapia:

                -Aceptar ciertas situaciones que no pueden ser cambiadas.

                -Ver el mundo y a sí mismas desde una perspectiva diferente.

                -Abandonar situaciones que ya no le son satisfactorias o incluso le dañan.

                -Iniciar nuevos caminos y aventuras

                -Permitirse cosas que antes no se permitían

crisis existencial

Una crisis existencial ocurre cuando de pronto empiezas a cuestionarte las razones que motivan tus actos, decisiones o creencias.  La pregunta que nos puede surgir es “¿Qué sentido tiene todo esto que hago?”. En esta situación nos podemos sentir tristes, cansados, sin motivación para hacer nada, con una sensación de angustia que nos acompaña permanentemente.

Son rasgos propios de la depresión, y es posible que muchas depresiones vengan dadas por una pérdida del sentido vital, o que las situaciones que nos llevan a sentimientos depresivos, si nos permitimos sentirlos y no los apagamos con fármacos, drogas o actividad frenética, nos ayuden a entrar en una crisis existencial, que puede ser el primer paso para realizar un cambio significativo en nuestras vidas.

Desde el punto de vista del existencialismo, la vida no tiene un sentido que venga dado o que haya que descubrir, sino que cada persona debe descubrir el significado que le quiere dar a su propia vida. Sin embargo, las experiencias y reflexiones de diferentes autores que han pensado sobre ello nos pueden ayudar en la búsqueda y creación de nuestros propios significados.

Las principales fuentes de significado vital que encuentran son:

La consagración a una causa: Consagrarse a una causa es una fuente de significado vital para muchas personas. Se encuentra significado al producir o contribuir algo superior a nosotros mismos. Unirse a un todo integral y trabajar en ello con toda nuestra mente y nuestro cuerpo. Existen muchas causas : la familia, el estado, una causa política o religiosa, una aventura científica, un colectivo profesional…

La creatividad: Una vida creativa tiene de por sí significado. El hecho de crear algo nuevo, original, bello o armonioso, constituye un poderoso antídoto a la falta de sentido vital. La vida creativa para hallar un significado no se limita exclusivamente al artista creador. En cualquier aspecto de nuestra vida que apliquemos un enfoque creativo, como puede ser ante la enseñanza, la cocina, el juego, el estudio o la jardinería, reporta un gran valor a la vida.

El placer: Otras personas pueden sentir que el propósito de sus vidas es vivir simplemente con plenitud, conservar la capacidad para maravillarse ante el milagro de la vida, sumergirse en el ritmo natural de la existencial y buscar el placer en el sentido más profundo del término. Uno hace planes para el futuro y elige una línea de acción teniendo en cuenta únicamente aquello que le resulta más placentero o menos desagradable.

La autorrealización: Otra fuente de significado personal es la creencia de que los seres humanos deben luchar por realizarse y dedicarse a poner en práctica todas sus cualidades potenciales. Realizar su ser interno, llegar a ser quién realmente uno es, como la bellota que se convierte en roble. Es la lucha por conseguir un ser cada vez más pleno. Cumplir nuestra capacidad potencial.

El Sentido a lo largo del Ciclo Vital

Estos cuatro motivos se pueden dividir en dos, aquellos centrado en el sí mismo, y aquellos que trascienden a la persona. Algunos autores como Buber no recomiendan elegir para la propia vida un propósito que esté centrado en uno mismo, que no sea trascendental. Sin embargo, sí que recomienda empezar por uno mismo. Las personas deben empezar por ellas mismas, indagando en sus propios corazones, integrándose a sí mismas y buscando sus significados personales, pero no deben terminar también en ellas mismas. La persona comienza por ella misma para, después, olvidarse de sí misma y sumergirse en el mundo. Se comprende a sí misma para no tener que preocuparse después más de ella misma.

Esta propuesta de Buber coincide además con las investigaciones que muestra que el significado vital que las personas encuentran en sus vidas va variando a lo largo del ciclo vital. Entre las personas jóvenes la búsqueda del placer y la autorrealización personal suele tener mayor peso, mientras que entre los más mayores aportar a los demás o adherirse a una causa trascendental suele ser más importante. No obstante, se ha encontrado también que aquellas personas que de jóvenes se vieron obligadas a adherirse a causas ajenas a ellas mismas, como el cuidado a los demás, en cuanto tienen la posibilidad de hacerlo, se centran más en su propio desarrollo, la autorrealización y la satisfacción de los deseos personales que llevaban tiempo bloqueados.

Varios caminos a la vez

Quizás esto nos muestre que la búsqueda de sentido no tiene una única vía o sea un único camino. Hay diferentes áreas significativas en nuestra  vida que deseamos cultivar a la vez. Además pueden variar conforme viajamos a través de nuestro ciclo vital. Puede ser que tengamos ciertas áreas de significado bien desarrolladas y estemos satisfechos con ellas. Puede ser también que hayamos dejado aparcadas otras que son importantes para nosotros, pero que ahora mismo tengamos un poco olvidadas. Por ello la exploración de los deseos, incluso aquellos que están fuera de la conciencia, es una de las actividades que realizamos en terapia. Reconectar de nuevo con los deseos propios es el primer paso buscar y construir fuentes de significado vital.

Referencias:

Yalom, Irvin D. (1984). Psicoterapia existencial. Editorial Herder, Barcelona.

Enfrentarse al  aislamiento y la soledad es uno de los conflictos básicos a los que las personas se enfrentan a lo largo de la vida. Para una persona tener la sensación de  sentirse sola es muy duro. Como seres sociales el vínculo con las otras personas es básico, nuestro desarrollo personal y nuestra salud psicológica están en relación a la satisfacción con las relaciones con los otros. Pero al mismo tiempo, conforme crecemos y nos hacemos adultos, nos convertimos en personas libres, autónomas, independientes, lo que nos aisla y aleja de los demás. Tener la sensación en ocasiones de sentirse sola es el precio que paga la persona por ser libre.

En la infancia somos totalmente dependientes de los otros, de nuestros seres queridos, de nuestra familia, de nuestros padres. Necesitamos el cuidado y la protección de adultos significativos. Sin embargo, nuestro desarrollo personal depende del desarrollo de la autonomía y la independencia. Una persona sólo alcanza la madurez si es autónoma, si toma sus propias decisiones, si conoce y comprende sus sentimientos y deseos, si es congruente en sus acciones con ellos.

Yalom establece que una persona puede sentir soledad en función de tres tipos de aislamiento: El aislamiento interpersonal, el intrapersonal y el existencial.

El aislamiento existencial es el que debemos aceptar y enfrentar. Comprender que somos libres, que somos dueños de nuestra vida, que nadie nos puede sustituir en nuestras decisiones, nadie puede arriesgar por nosotros, nadie puede fracasar o triunfar por nosotros. Esta es la soledad existencial, la de la persona autónoma y libre. No podemos utilizar a los demás para calmar esta soledad, porque esta soledad es inevitable, y nos podemos hacer mucho daño intentando vencerla, iniciando relaciones tóxicas, teniendo relaciones de dependencia emocional, renunciando a nosotros mismos y a nuestro desarrollo. La persona evita sentirse sola renunciando a sí misma e intentando fundirse con otra persona.

El aislamiento intrapersonal tiene lugar cuando la persona suprime los propios sentimientos y deseos, cuando no los detecta, no los conoce. Cuando acepta las obligaciones y deberes de la vida como si fueran deseos. Cuando desconfía de sus propios juicios y percepciones y bloquea su capacidad potencial. En resumen, se trata de estar aislado de las partes más vitales de sí mismo.

El aislamiento interpersonal es el que se refiere al aislamiento de otras personas. Cuando no existe una interacción social satisfactoria o nuestras relaciones son superficiales. No hay un vínculo auténtico y real. Los otros se relacionan con nosotros y nos utilizan como si fuésemos objetos o lo hacemos nosotros con ellos. Estamos en relaciones utilitaristas. Donde nos tratan para un beneficio concreto y nos sentimos explotados. O puede ser, que por diferentes razones, tengamos pocas relaciones con otras personas.

Los tres tipos de aislamiento son similares desde el punto de vista subjetivo, se viven como si fuera el mismo sentimiento de soledad. En terapia ayudamos a las personas a afrontar el aislamiento existencial, a tomar conciencia de lo que hacen para evitarlo y el daño que les puede hacer. Las ayudamos a reducir el aislamiento intrapersonal explorando sus emociones y deseos, descubriendo las partes negadas de sí mismas, y la ayudamos a reducir el aislamiento interpersonal, acompañándolas y apoyándolas en el desarrollo de relaciones significativas y satisfactorias con otras personas

Referencias:

Yalom, Irvin D. (1984). Psicoterapia existencial. Editorial Herder, Barcelona.

La  aceptación está de moda en el ámbito de los tratamientos psicológicos. Sin embargo, hay muchas formas de entender la aceptación. Una de ellas es aceptar las emociones y pensamientos negativos como parte inevitable de una vida plena, es aceptar la vida en todos sus aspectos, los negativos y los positivos, es aceptar el cansancio que implica el ejercicio físico, las preocupaciones de los padres que conlleva el amor a los hijos, la ansiedad que aparece al enfrentarnos a situaciones y retos nuevos.

Continue reading “Aceptación vs deseo ¿El secreto de la Salud Mental?”

Uno de los objetivos principales del proceso psicoterapéutico es ayudar al cliente a que construya una narrativa más adaptativa, más flexible, más útil, más cercana a su realidad. Es una tarea compleja, para la que se pueden utilizar multitud de recursos. Hoy traigo un ejemplo de cambio hiper-rápido de cambio de narrativa.

Continue reading “Cambio de narrativa: ¿Por qué nos caemos Bruce?”

La construcción de la identidad está fuertemente afianzada en las narrativas que nos contamos sobre nosotros mismos, los demás y el mundo en el que vivimos. Sin embargo, es un error pensar que nuestro “Yo” se constituye únicamente por dichas narrativas. De hecho, podría ocurrir que nuestras narrativas estuviesen tan alejadas de nuestro auténtico “Yo” que estuviésemos siempre viviendo en la incongruencia o a través de un “falso-Yo”.

Continue reading “Lo dicho y lo no dicho: el poder de las narrativas”

Existe una gran diferencia entre que la decisión del cambio haya surgido de uno mismo a que haya sido impuesta por los demás. Desde luego nadie cambia si no lo desea, pero el deseo puede provenir de presiones externas o de una decisión personal. El cambio que surge de uno mismo es mucho más rápido, genera sensaciones positivas desde el inicio, y permite mayor flexibilidad.  No es lo mismo andar caminos indicados por otros que andar el camino que uno construye a cada paso.

Continue reading “La libertad como motor del cambio personal”

Estrenamos el blog hablando sobre uno de nuestros servicios al que tenemos especial cariño: La terapia de grupo.

La terapia de grupo ofrece un espacio donde personas con diferentes inquietudes y problemas comparten sus dificultades con los otros miembros del grupo y el terapeuta. Los demás miembros escuchan e intentan comprender, preguntan y sugieren alternativas de cambio, ideas, soluciones…  esta diversidad de miradas ayuda a la persona a tener una visión más completa sobre su problema, las responsabilidad que tiene en él y las posibilidades de cambio que podría llevar a cabo. Continue reading “Terapia de grupo”