Cómo afrontar la ansiedad: Ansiedad Existencial

cómo afrontar la ansiedad

Esta es la segunda parte del artículo: Cómo afrontar la ansiedad

Intentar reducir o aliviar la ansiedad existencial tiene el mismo efecto que empujar más al fondo una pelota dentro del agua. Aunque pensemos que la estemos escondiendo más, lo único que conseguimos es que la pelota cobre más fuerza para salir, y que en cuando la soltamos, sube veloz a la superficie aflorando a ella con más fuerza.

Este tipo de ansiedad se da habitualmente cuando hemos percibido de forma inconsciente la presión del tiempo y el paso de la vida. El peligro no está en una amenaza inmediata a nuestra vida física o mental, sino que el peligro está en que la vida que tenemos se esté alejando, o lo haya estado haciendo bastante tiempo, del camino que era importante para nosotros. Aunque a veces nos neguemos el paso del tiempo y nuestras transiciones por el ciclo vital, lo percibimos de forma inconsciente. En estos casos la ansiedad se activa como si fuera una alarma anti-incendios, avisándonos de que algo no está yendo bien y que deberíamos detenernos a reflexionar, pensar sobre la situación, comprender lo que está ocurriendo o ha estado ocurriendo, y desde esa comprensión poder tomar determinadas decisiones, realizar los cambios necesarios para mover el timón, reorientarnos y cambiar nuestra trayectoria vital. No son estas situaciones las indicadas para intentar apagar la alarma o reducir la intensidad de su sonido o su luz. En estas situaciones lo que debemos hacer es atender a la ansiedad y empezar a buscar. Sólo cuando hagamos los cambios, que a menudo son profundos e internos, nuestra alarma se reducirá o apagará, pero estando de nuevo lista para saltar de nuevo ante cualquier desviación del camino.

Por esta razón es importante saber bien los factores que influyen en la ansiedad antes de hacer o no hacer algo con ella. ¿Es momento de seguir hacia adelante usando la propia energía que te da? ¿Es momento de relajarse y descansar? ¿Es momento de hacer una reflexión más profunda que lleve a cambios más relevantes y fundamentales? Es difícil de saber, aunque podemos tener dos pistas que nos ayudarán:

  • La primera es si podemos identificarla con una situación concreta o si está presente casi todo el tiempo.
  • La segunda, si la ansiedad se ha extendido demasiado en el tiempo.

Si tenemos unos niveles de ansiedad permanentes, durante todo el día, independientemente de la situación, y además hace tiempo que estamos en esa situación, es muy posible que estemos ante esa ansiedad de tipo existencial que nos habla de condiciones en nuestra vida. Aquí, ni siquiera las ayudas farmacológicas nos podrán resulta útiles, pues será como empujar la pelota hacia el fondo del agua. Estaríamos apagando la alarma anti-incendios olvidándonos del fuego de la casa.

En estas circunstancias, sería más recomendable la reflexión y la comprensión de la situación vital personal. Es en estas circunstancias donde la ayuda de un profesional que nos acompañe en ese viaje de exploración y análisis pueda ser fundamental.