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Uno de los objetivos principales del proceso psicoterapéutico es ayudar al cliente a que construya una narrativa más adaptativa, más flexible, más útil, más cercana a su realidad. Es una tarea compleja, para la que se pueden utilizar multitud de recursos. Hoy traigo un ejemplo de cambio hiper-rápido de cambio de narrativa.

La realizó un cliente que había estado mucho tiempo, años, en un estado depresivo. Acudió a consulta derivado por una compañera ante un empeoramiento que había tenido las últimas semanas.

En una de las sesiones descubrimos que uno de los aspectos que más le tenían bloqueado eran los sentimientos de culpa por el tiempo deprimido y por las consecuencias negativas en muchas de las áreas importantes de su vida que había supuesto. Evitaba incluso ciertos contextos sociales para que no le preguntaran por dichas áreas, ya que las preguntas despertaban sus propios sentimientos de culpabilidad.

Como forma de normalizar su estado depresivo e intentar reducir sus sentimientos de culpa, le recordé la tercera película del Batma de Nolam, película que él ya había visto. En la película Batman es derrotado, le rompen la espalda, y en una situación perfecta como metáfora para la depresión, es arrojado un pozo, una cárcel de la que no se puede escapar. Además, el antagonista le pone una televisión para que pueda ver como aterroriza y destruye su ciudad, para recordarle constantemente su fracaso. Batman tiene que pasar desde el derrotismo absoluto y la renuncia, a un nuevo proceso de crecimiento, de lucha, entrenamiento y afrontamiento de riesgos para salir de la cárcel-pozo.

El objetivo era normalizar la situación, pero en una prueba empírica de que el éxito terapéutico depende en su mayor parte de la persona, el cliente antes de la siguiente cita volvió a visionar la película, esta vez desde un punto de vista más psicológico. Sus conclusiones superaron con creces la intención inicial de la metáfora: En primer lugar conectó con un sentido vital del proceso depresivo como una situación ideal para el crecimiento personal, a través de un lema que se había repetido a lo largo de la saga de Nolam:

¿Por qué nos caemos Bruce? : Para aprender a levantarnos.

Pero hubo una segunda conexión más potente: Batman intenta varias veces escalar para salir del pozo, fracasando siempre. Todas ellas lo hace sujeto por una cuerda para no caer al vacío si falla. Hasta el momento que comprende que esa ayuda externa le hace no sentir miedo, no sentir inseguridad y por tanto no usar esas emociones como impulso para saltar.

A partir de la comprensión de ese momento el cliente cambió por completo su narrativa. Comprendió que él también había estado usando ayudas externas que le habían impedido dar lo máximo. Renunció a esas ayudas y empezó a usar todo su malestar, toda su culpa, toda la frustración, como motor para el cambio, como gasolina. El estado depresivo con toda su sintomatología asociada pasó de ser un obstáculo a ser un facilitador. A partir de ese momento empezó a enfrentarse a los retos de su vida con una voluntad irrefrenable, sin importarle el resultado, sin miedo al fracaso. Inició proyectos nuevos, fue flexible en las vías para conseguir sus objetivos y al usar la depresión como gasolina ésta en poco tiempo se consumió, se agotó, y los síntomas depresivos desaparecieron por completo.